El reto global 

“El océano impulsa los sistemas mundiales que hacen de la Tierra un lugar habitable para el ser humano. Nuestra lluvia, el agua potable, el tiempo, el clima, los litorales, gran parte de nuestra comida e incluso el oxígeno del aire que respiramos los proporciona y regula el mar. Una gestión cuidadosa de este recurso mundial esencial es una característica clave de un futuro sostenible. No obstante, en la actualidad, existe un deterioro continuo de las aguas costeras debido a la contaminación y a la acidificación de los océanos que está teniendo un efecto adverso sobre el funcionamiento de los ecosistemas y la biodiversidad. Asimismo, también está teniendo un impacto perjudicial sobre las pesquerías de pequeña escala.” 

El Objetivo 

El ODS 14 pretende proteger los ecosistemas marinos y costeros, reduciendo la contaminación marina y la acidificación de los océanos, poner fin a prácticas insostenibles de pesca, promover la investigación científica en materia de tecnología marina, fomentar el crecimiento de los estados insulares en desarrollo y pescadores artesanales e impulsar y reforzar el derecho internacional relativo a océanos y mares. 

Algunos datos de España 

España enfrenta grandes retos en este ODS, tal como señala el Ocean Health Index (2019) o los recientes informes de evaluación realizados en los Convenios de Mares Regionales de los que España es parte: OSPAR Intermediate Assesment (IA2017), y Barcelona Convention Quality Status Report (QSR2017). Es importante implementar medidas de gestión y protección de las zonas costeras y los ecosistemas marinos, de prevención y reducción de la contaminación de espacios marinos, principalmente mediante la reducción de los vertidos contaminantes al mar, la gestión de los puertos y de las flotas (pesca transporte y recreativa) y de pesca sostenible. 

Pero vamos a centrarnos aquí en el problema de los plásticos que está relacionado con otros ODS, como el 12. Europa es el segundo productor de plástico detrás de China, y dentro de Europa, España es el quinto demandante de plástico. De hecho, en España cada día se abandonan 30 millones de latas y botellas, además el 50% de los plásticos que llegan a los sistemas de gestión de residuos terminan en los vertederos sin ser reciclados. 

En España se arrojan 126 toneladas de plásticos al día al Mar Mediterráneo, colocándose como el segundo país que más plásticos vierte a este mar, tan solo por detrás de Turquía, según afirma WWF. De esos plásticos, el 70% se va al fondo marino y el 15% se queda flotando.  

La baja biodegradabilidad del plástico lo hace susceptible de ser percibido como comida por los animales de la zona, que ya están acostumbrados a nadar en un mar lleno de estos polímeros. Esto provoca la proliferación de los llamados microplásticos, que son diminutas piezas de plástico que contaminan el medio ambiente. De todas esas partículas, entre un 21% y un 54% están en la cuenca del Mediterráneo, donde más de un 95% de sus residuos son plásticos. Y gran parte de esos residuos plásticos –casi un 50%– corresponde a plástico de un solo uso. 

Posible impacto de la Covid-19: La basura marina es un reto en España y con el aumento de residuos plásticos puede ocurrir que muchos guantes y mascarillas acaben en el mar. 

El compromiso de un despacho 

Los océanos y mares son esenciales para el planeta y el bienestar de las personas, regulan el clima, producen oxígeno y proporcionan recursos naturales y alimentos Además son fundamentales para contrarrestar los efectos del cambio climático, ya que un 30 % del dióxido de carbono generado por las actividades humanas es absorbido por ellos. Las actividades de un despacho para reducir su impacto en este ecosistema pueden generar grandes beneficios. 

La oportunidad  

La dependencia al plástico puede ser un problema a largo plazo para las empresas, la forma de obtención no es sostenible y tiene cada día más cerca su final. Por ello, un despacho independiente de cualquier producto realizado a partir de combustibles fósiles es más competente e independiente. Además, cada día cobran más fuerza las peticiones de productos eco-friendly o respetuosos con el medio ambiente, lo que puede ser una oportunidad de negocio y una forma de diferenciarse de las demás marcas del sector.