El reto global 

La desigualdad dentro de los países y entre estos es un continuo motivo de preocupación. A pesar de la existencia de algunos indicios positivos hacia la reducción de la desigualdad en algunas dimensiones, como la reducción de la desigualdad de ingresos en algunos países y el estatus comercial preferente que beneficia a los países de bajos ingresos, la desigualdad aún continúa. Las desigualdades también están aumentando para las poblaciones vulnerables en países con sistemas sanitarios más deficientes y en países que se enfrentan a crisis humanitarias existentes. Los refugiados y los migrantes, así como los pueblos indígenas, los ancianos, las personas con discapacidad y los niños se encuentran especialmente en riesgo de ser excluidos. 

El Objetivo 

El Objetivo 10 pretende reducir la desigualdad de ingresos y oportunidades entre países y dentro de ellos: reduciendo la pobreza en las zonas más desfavorecidas; promoviendo la inclusión social, económica y política de todas las personas, especialmente de los grupos vulnerables, impulsando políticas a nivel internacional para mejorar la regulación y el control de los mercados e instituciones financieras y alentando la cooperación al desarrollo y la inversión extranjera directa en las regiones que más lo necesiten.  

Algunos datos de España 

El índice de ratio S80/S20, que mide la desigualdad en la distribución a través de ratios entre percentiles, recoge con exhaustividad los ingresos corrientes de los hogares en un año natural. En estos últimos años el indicador de desigualdad económica S80/S20 ha pasado de 5,6 en 2008 al 6,6 en 2016, para volver a situarse en un 5,9 en el año 2019, lo que significa que las personas de mayores ingresos ganan en promedio 5,9 veces más que la gente situada al final de la escala. 

El otro indicador de desigualdad sigue similar tendencia. El índice de Gini, que es utilizado para analizar el grado de inequidad en la distribución respecto a los ingresos. Es un número entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad el valor 1 es la perfecta desigualdad. En España se sitúa en 0,33, siendo la media europea 0,30. 

Con el fin de implementar mediciones más amplias y diversificadas que tengan en cuenta además otros factores relacionados con todas las esferas del desarrollo sostenible, cabe mencionar aquí el Índice del Desarrollo Humano que desde 1990 intenta incluir dimensiones más allá del ingreso, el PIB o indicadores meramente económicos. Se ha ido ajustando el cálculo de la desigualdad incluyendo datos sobre la brecha de género, el acceso a la educación y la salud. España se sitúan en el puesto 25 en este ranking, no obstante, la puntuación total de 0,904 experimenta cambios a la baja si se aplican variables de desigualdad en esperanza de vida, educación e ingresos.  

Posible impacto de la Covid-19: El aumento de las desigualdades ya era una realidad en España y esta crisis incrementaría la tasa de pobreza severa (personas con ingresos inferiores al 40% de la renta mediana, es decir, con menos de 5.826 euros al año o 16 euros al día) desde el 9,2% precovid hasta el 10,86% de la población. 

El compromiso de un despacho 

Es importante acabar con la desigualdad porque esta supone una amenaza al desarrollo social y económico (desde la empresa hasta una escala global), debilita los sistemas democráticos, ralentiza el crecimiento de los países, incrementa la pobreza y afecta a la autoestima de las personas, factores que afectan directamente al crecimiento económico de las empresas sea cual sea el lugar desde el que opere. 

La oportunidad  

Integrando una mirada que ve las desigualdades en su entorno y busca ponerle remedio ayuda a establecer mejores relaciones, y al mismo tiempo se pueden implementar mecanismos para redistribuir de forma más igualitaria los salarios a los empleados, evitar la evasión fiscal y fomentar proyectos de apoyo a grupos más vulnerables o de cooperación al desarrollo.