El reto global 

El consumo y la producción mundiales (fuerzas impulsoras de la economía mundial) dependen del uso del medio ambiente natural y de los recursos de una manera que continúa teniendo efectos destructivos sobre el planeta. El progreso económico y social conseguido durante el último siglo ha estado acompañado de una degradación medioambiental que está poniendo en peligro los mismos sistemas de los que depende nuestro desarrollo futuro (y ciertamente, nuestra supervivencia). La pandemia de la COVID-19 ofrece a los países la oportunidad de elaborar planes de recuperación que reviertan las tendencias actuales y cambien nuestros patrones de consumo y producción hacia un futuro más sostenible. 

El Objetivo 

Este ODS busca promover la gestión sostenible y el uso eficiente de los recursos naturales, reducir la generación de residuos y el desperdicio de alimentos, y fomentar la gestión ecológicamente racional de los productos químicos. Asimismo, aspira a estimular la implementación de prácticas sostenibles en empresas y el acceso universal a información sobre estilos de vida en armonía con la naturaleza. 

Algunos datos de España 

En este ODS intervienen múltiples actores a lo largo de la cadena de valor. Por ello, la sensibilización de todos ellos desde sus diferentes roles es esencial para generar cambios estructurales en los patrones de producción y consumo, buscando que tanto la demanda como la oferta se orienten hacia productos y servicios que tengan el menor impacto ambiental, en línea con el planteamiento de la economía circular.   

En este sentido, la Estrategia Española de Economía Circular, España Circular 2030 sienta las bases para impulsar un nuevo modelo de producción y consumo en el que el valor de productos, materiales y recursos se mantengan en la economía durante el mayor tiempo posible, con las siguientes orientaciones estratégicas a modo de decálogo y una serie de objetivos cuantitativos a alcanzar para el año 2030: 

  • Reducir en un 30% el consumo nacional de materiales en relación con el PIB, tomando como año de referencia el 2010. 
  • Reducir la generación de residuos un 15% respecto de lo generado en 2010. 
  • Reducir la generación residuos de alimentos en toda cadena alimentaria: 50% de reducción per cápita a nivel de hogar y consumo minorista y un 20% en las cadenas de producción y suministro a partir del año 2020. 
  • Incrementar la reutilización y preparación para la reutilización hasta llegar al 10% de los residuos municipales generados. 
  • Mejorar un 10% la eficiencia en el uso del agua. 
  • Reducir la emisión de gases de efecto invernadero por debajo de los 10 millones de toneladas de CO2 equivalente. 

Las líneas principales de actuación sobre los que se focalizarán las políticas e instrumentos de la Estrategia de Economía circular y sus correspondientes planes de actuación son ocho. Cinco de ellas relacionadas con el cierre del círculo: producción, consumo, gestión de residuos, materias primas secundarias, y reutilización del agua. Y las tres restantes, con carácter transversal: Sensibilización y participación, Investigación, innovación y competitividad, y Empleo y formación. 

Posible impacto de la Covid-19: La COVID-19 ha puesto en jaque la gestión de residuos sanitarios. Se estima que en algunas Comunidades Autónomas han aumentado más de 300%. El aumento en el consumo de componentes plásticos derivados de mascarillas y otros materiales de protección refleja el impacto del coronavirus en el reciclaje. 

El compromiso de un despacho 

Un compromiso por parte de las empresas es clave para conseguir un cambio real y efectivo, pues están en el centro de la actividad económica e intervienen en el ciclo de producción y consumo como productores-distribuidores-consumidores,  pudiendo impactar en todas estas dimensiones. 

La oportunidad  

Las organizaciones del sector privado que quieran contribuir a este ODS y obtener una ventaja competitiva cuentan con amplias posibilidades de acción, ya que pueden analizar cualquier proyecto, desde sus orígenes y razón de ser y el objetivo final, pasando por los materiales y recursos necesarios, personal y colaboradores hasta los residuos que se generan o el impacto en los hábitos de consumo de sus clientes.