El reto global 

La industrialización inclusiva y sostenible, junto con la innovación y la infraestructura, pueden dar rienda suelta a las fuerzas económicas dinámicas y competitivas que generan el empleo y los ingresos. Estas desempeñan un papel clave a la hora de introducir y promover nuevas tecnologías, facilitar el comercio internacional y permitir el uso eficiente de los recursos. Sin embargo, todavía queda un largo camino que recorrer para que el mundo pueda aprovechar al máximo este potencial. En especial, los países menos desarrollados necesitan acelerar el desarrollo de sus sectores manufactureros si desean conseguir la meta de 2030 y aumentar la inversión en investigación e innovación científicas. 

El Objetivo 

El Objetivo 9 pretende conseguir infraestructuras sostenibles, resilientes y de calidad para todo el mundo, impulsar una nueva industria bajo criterios de sostenibilidad que adopte tecnologías y procesos industriales limpios y ambientalmente racionales, al mismo tiempo que se fomenta la tecnología, la innovación y la investigación en igualdad de condiciones. 

Algunos datos de España 

La aportación de la industria española a la riqueza generada en España es baja y su estructura actual aún puede incrementar para alcanzar un nivel tecnológico e innovador a la altura de otros países europeos. El peso de la industria española sobre el PIB apenas alcanza el 14%, frente al 20% que Europa plantea como objetivo, y la tasa de ejecución de las políticas de I+D en 2019 apenas llegó a la mitad de lo presupuestado. Los países más ricos no son los países que tienen mucha industria, sino los países que tienen industria de alto valor añadido. Las empresas intensivas en conocimiento tecnológico e innovador son las empresas que crean riqueza directa (con la venta de sus productos de alto valor añadido) e indirectamente (a través de la fiscalidad y del pago de salarios altos). En este punto, conviene recordar que la transformación digital debe ir de la mano de una transición a una economía descarbonizada y circular. 

La inversión en I+D por su parte alcanza solo el 1,2% del PIB, frente al 2% en la UE, y de cada 1.000 empleos solo 6,7 son en investigación y desarrollo. 

El sector de servicios profesionales puede ser un tractor de la innovación y la transformación digital. Por un parte, a través del asesoramiento a empresas de otros sectores y por otra, a través de la innovación generada en sus propias organizaciones y del apoyo a la transformación digital.   

En España, la evolución de infraestructuras y, en especial, la del sector transportes, se ha dirigido a mejorar aspectos como la accesibilidad, la seguridad o la sostenibilidad de los distintos medios de transporte, incrementando la eficiencia del transporte público y su rentabilidad económica. El resultado es una red ferroviaria con más de 5.000 trenes, 11.000 km de ferrocarril convencional, 3.000 km de red de alta velocidad (líderes mundiales); 165.483 kilómetros de carreteras; 47 aeropuertos, 46 puertos y 2 helipuertos, según datos del 2017. 

Posible impacto de la Covid-19: Un eje central en la respuesta a la crisis económica consiste en el apoyo a la industria para que se genere nuevos empleos,  así como a las pequeñas empresas para lograr una recuperación justa. Además, la formación en y el acceso a tecnología debe estar presente para evitar mayores brechas entre trabajadores y estudiantes. 

El compromiso de un despacho 

En el desempeño de las actividades en un despacho, se pueden fomentar los tres ejes de este ODS:  prestando atención al impacto de los procesos en el medioambiente, favoreciendo el uso de infraestructuras y de tecnologías de la comunicación sostenibles y resilientes, y apoyando la innovación y la investigación en su núcleo de negocio. 

La oportunidad  

Gracias a este mayor compromiso, se puede llegar a tener un mayor conocimiento de la empresa y sus procesos, lo que puede ayudar a la reducción de los costes y el desarrollo de mejores herramientas para enfrentarse a los cambios. Apostar por iniciativas que apoyen el impulso de la I+D+i, la tecnología y el emprendimiento, significa crear posibilidades de crecimiento y diferenciación.