El reto global 

El mundo cada vez está más urbanizado. Desde 2007, más de la mitad de la población mundial ha estado viviendo en ciudades, y se espera que dicha cantidad aumente hasta el 60 % para 2030. Las ciudades y las áreas metropolitanas son centros neurálgicos del crecimiento económico, ya que contribuyen al 60 % aproximadamente del PIB mundial. Sin embargo, también representan alrededor del 70 % de las emisiones de carbono mundiales y más del 60 % del uso de recursos. 

El Objetivo 

El ODS 11 pretende conseguir ciudades y comunidades sostenibles, a través del acceso de toda la población a viviendas, servicios básicos y medios de transporte adecuados, asequibles y seguros, especialmente para las personas en situación de vulnerabilidad, y fomentando en las ciudades la reducción del impacto medioambiental, potenciando las zonas verdes y los espacios públicos seguros e inclusivos, un urbanismo sostenible y una mejora de las condiciones en los barrios marginales. 

Algunos datos de España 

El tradicional modelo de ciudad española (conocido como “la ciudad mediterránea”) es compacto, razonablemente denso, complejo, con mezcla de usos, tamaño medio, con espacios urbanos seguros, saludables y de calidad, que garantizan la convivencia y fomentan la diversidad social. Son un reclamo atractivo, tanto para sus habitantes, como para quiénes las visitan. 

No obstante, el modelo español no ha estado exento de problemas y disfunciones que provocaron una importante quiebra sobre ese modelo de ciudad compacta, segura y saludable que asegura la convivencia y que fomenta la diversidad y la complejidad social. La irrupción de modelos de crecimiento disperso y diseminado generó la aparición de nuevas urbanizaciones residenciales de baja densidad, con un alto consumo de suelo, una evidente separación o zonificación por usos y una elevada dependencia del vehículo privado, con los consiguientes impactos sociales, medioambientales y energéticos. 

Al mismo tiempo, dentro de las ciudades se pueden analizar los 17 ODS para conocer el grado de cumplimiento a nivel urbano. Esto mismo se ha llevado a cabo a través del informe “Los ODS en 100 ciudades españolas”, una publicación de la Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS). Se trata al fin y al cabo de un espacio en el que viven 21,5 millones de personas, cerca del 50% de la población española. El diagnóstico global del grado de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en las ciudades concluye que la mayoría (82%) se encuentran a mitad de camino y en una transición progresiva hacia la sostenibilidad. El 11,30% de los ODS ha conseguido alcanzar un grado de cumplimiento satisfactorio de sus indicadores en determinadas ciudades y solo el 6,6% presenta niveles bajos de progreso en algunos municipios. 

Posible impacto de la Covid-19: La escasa iluminación y ventilación o la convivencia de varias personas en espacios muy reducidos han revelado como muchas familias españolas no cuentan con viviendas adecuadas. Además, el virus ha tenido una mayor letalidad en las grandes ciudades (véase Madrid y Barcelona) lo que invita a una reflexión sobre la importancia del medio rural.  

  

El compromiso de un despacho 

Un despacho sostenible tiene presente el entorno en el que se encuentra y por el que se mueve. Preservar ese entorno es esencial para la sostenibilidad del negocio y mejorar las condiciones de vida dentro de ese espacio repercute tanto en el bienestar del equipo como en el de toda la localidad.  

La oportunidad  

La creación de ciudades sostenibles es una oportunidad, pues plantea un nuevo nicho de negocio cuando se entiende la ciudad sostenible como urbe accesible e integrada, que facilita las transacciones económicas, el desplazamiento, la conexión de infraestructuras, la puesta en valor y la preservación del patrimonio natural y cultural e incluso el fortalecimiento del vínculo entre las zonas urbanas y rurales para generar un desarrollo que beneficie a ambas.